Cuando la obra sale del cuadro: tipografías y licencias
La obra de un artista no tiene por qué quedarse en la pared. Cuando se convierte en tipografía, en ropa o en un hotel, llega a mucha más gente, y puede ser una segunda fuente de ingresos para el artista.

Shibuya Font, Tokio
Desde 2016, el Ayuntamiento de Shibuya convierte letras y dibujos de artistas con discapacidad de los centros del barrio en tipografías y patrones. El diseño lo hacen estudiantes de una escuela de diseño con los propios centros. La administración, la escuela y los artistas salen ganando.
La tipografía Anna Vives, Barcelona
Es una fuente digital hecha a partir de la letra manuscrita de Anna Vives, una joven con síndrome de Down. Desde 2012 se puede instalar en cualquier ordenador y lleva el nombre de su autora. Demuestra que la tipografía también puede tener autoría individual.
Heralbony, Japón
Fundada en 2018 por los hermanos Takaya y Fumito Matsuda, licencia la obra de artistas con discapacidad para moda, objetos, interiores y espacios públicos. Una parte de cada ingreso vuelve al artista. La idea: la misma obra, presentada como diseño de calidad, no como caridad.
Y aquí
Mallorca tiene una escuela de diseño, marcas propias y muchos hoteles. Una tipografía con la letra de los artistas de la isla o una colección con una marca mallorquina forman parte del horizonte de BRUT. Siempre con nombre, firma y retorno para cada artista.
- Shibuya Font
- Fundació Itinerarium, tipografía Anna Vives
- Heralbony